No pasaron ni cuatro meses desde su debut y ya es titular en
Oriente Petrolero y
en la selección nacional. Pedro Azogue, a sus 17 años, volverá a ser el
volante central de la Verde (debutó ante Ecuador), que el viernes
recibirá a Perú (16:00) por las eliminatorias al Mundial de Brasil. El
jugador de Oriente se siente un privilegiado, pues en menos de un año
fue contratado por el club del que es hincha, allí es compañero de su
ídolo, Ronald García, debutó en la Liga, en la Sudamericana y en el
combinado nacional.
Azogue se apoya en sus padres para que lo mantengan con los pies sobre
la tierra, ya que es consciente de que aún no ganó nada. Habló de su
formación en la Academia Tahuichi y del deseo de dar mejores condiciones
a su familia, ahora que es un futbolista profesional.
- ¿Cómo estás viviendo este momento en tu recién iniciada carrera como futbolista profesional?
- La verdad que es algo increíble, la gente apenas me conoce, todo ha
pasado muy rápido. Hace poco debuté en Oriente jugando una Copa
Sudamericana, luego lo hice en el torneo de la Liga y ahora estoy acá,
en la selección; creo que soy un afortunado por todo esto.
- ¿Cómo es que de pronto aparece Pedro Azogue?
- Me formé en la Academia Tahuichi desde los siete años. En enero de
2012 Oriente me contrató junto con Rodrigo Vargas, que es mi compañero
desde niño.
- ¿Qué te dio la academia?
- Sobre todo roce internacional, ya que fui a giras por Paraguay,
Argentina, Brasil, Perú, Ecuador, Panamá, Colombia y Suiza, además,
estuve en las selecciones nacionales sub 15, sub 16 y sub 17. Todo eso
me ayudó para estar ahora aquí.
- ¿Cómo llegás a Oriente?
- Soy hincha de Oriente, pero no me imaginé que iba a llegar a ese club
tan rápido. Recuerdo que mi técnico, Francisco Takeo, me dijo que
estaba todo arreglado entre la Academia y el club, así que fue una
alegría inmensa personal y de mi familia que también es orientista.
- ¿Llegabas para terminar de formarte o fuiste directo al primer equipo?
- No sé si es suerte o son cosas que pasan, pero cuando me incorporé,
con Rodrigo Vargas, el técnico era Carlos Ramacciotti, que solo nos
dirigió dos días porque después se fue del club y llegó Erwin Sánchez,
que tras sus primeras evaluaciones nos vio y se mostró satisfecho por
las condiciones que mostramos en los entrenamientos, eso fue clave para
motivarnos y tratar de encontrar un espacio.
- ¿Por qué no jugaste el primer torneo de este año?
- No pude ser habilitado a tiempo, pero eso me sirvió de mucho porque
me preparé durante seis meses al máximo para mejorar y estar a
disposición del entrenador desde la mitad de este año.
- ¿Cómo fue tu debut?
- Fue en un clásico, por la Copa Cine Center; recuerdo que el profesor
Sánchez me dijo que me sintiera tranquilo y que juegue como sé porque
tenía la confianza de él y de los compañeros del equipo; eso me motivó
para hacer las cosas bien. Fue espectacular ver desde dentro la cantidad
de gente que lleva un clásico. Un sueño cumplido, porque, además, a los
pocos días llegó la Sudamericana y tenía que demostrar que estaba en
condiciones de rendir.
- La selección cambió de técnico, se fue Gustavo Quinteros y llegó Xabier Azkargorta y con él tu convocatoria. ¿Es suerte?
- No sé si es coincidencia, pero creo que soy un afortunado porque me tomaron en cuenta en este nuevo proceso.
- ¿Cómo te enteraste de tu primera convocatoria?
- No esperaba que me convocaran todavía, pues recién había debutado y
siempre se dice que para llegar a la selección hay que tener
experiencia, así que fue una sorpresa. Un día, mientras me estaba
entrenando, el profesor Sánchez me separó del grupo y conversó conmigo.
Me dijo que continuara trabajando de la misma manera, que la selección
estaba cerca para mí. Sin embargo, aún no sabía nada oficial hasta que
llegué a mi casa; allí mi madre y mi hermana me abrazaron y me
felicitaron y me dieron la noticia de que había salido la nómina y mi
nombre estaba entre los convocados. Fue un día inolvidable.
- ¿Estás asimilando bien vos y tu familia el momento que vivís?
- Todos están contentos, porque lo que me pasa es gracias a ellos, ya
que siempre están conmigo. Quiero resaltar el apoyo de mi padre, que aun
en la pobreza que vivíamos siempre se dio modos para comprarme un par
de chuteras para que me entrene y darme el peso que necesitaba todos los
días para ir a la Academia. Sé que hoy estoy cumpliendo no solo mi
sueño, sino también el de mi padre, que no pudo ser jugador porque la
necesidad lo obligó a trabajar, ya que condiciones siempre las tuvo.
- ¿Y tu madre?
- Como toda madre, siempre quiere lo mejor para su hijo. Ella me
incentivó a que estudie, pero al mismo tiempo me ayudó a seguir jugando,
pues al comienzo ella me llevada a los entrenamientos en las afueras
del estadio, hasta que yo pude ir solo en el micro.
- ¿Jamás se te pasó por tu mente dejar de entrenarte?
- No, el fútbol es mí pasión. Vivo en el barrio Roca y Coronado, desde
donde caminaba 10 cuadras todos los días para salir al quinto anillo y
desde ahí tomaba la línea 79 para ir a la Tahuichi.
- En lo personal, ¿te ha cambiado el hecho de jugar en Oriente y estar convocado a la selección?
- Sigo viviendo donde siempre, así que mi recorrido es casi el mismo.
Si hay algo que me hizo estar donde estoy hoy es la humildad, así que no
tengo problema en demostrar de donde vengo.
- ¿A quién admirás?
- A ‘Nacho’ (Ronald) García. Y, la verdad, sigo pensando que soy un
afortunado, porque además de jugar en el equipo del que soy hincha,
tengo de compañero al jugador que siempre admiré.
- ¿Qué resaltás de él?
- La entrega que tiene porque da lo máximo en cada pelota, nunca la da
por perdida; la visión para entregar el balón y, además, es un ejemplo
como profesional y como persona. Siempre que entrenamos trato de sacar
algo de su juego, porque cuando tenés colegas de su trayectoria hay que
aprovecharlo al máximo.
- ¿Qué debés mejorar?
- Tengo problemas en los movimientos de perfil cuando recibo la pelota,
pero estoy trabajando mucho para mejorar y complementar eso con mi
virtud que es el despliegue físico para recuperar el balón, además
trabajo mucho para entregar con precisión al compañero mejor ubicado.
- ¿Y tus compañeros en la selección nacional?
- Con el que hablo mucho es con Miguel Suárez (Bolívar), pues somos los
más jóvenes, ya que los más experimentados se conocen de mucho tiempo;
eso es normal. Además tengo a varios compañeros en Oriente, entre ellos a
Alejandro Meleán, con el que tenemos buena comunicación pues jugamos
juntos y en similares posiciones y es mi compañero de cuarto.
- A propósito de Meleán, existe la posibilidad de que jueguen juntos en la contención ante Perú...
- Se puede dar esa posibilidad de que estemos los dos de entrada, pero
también es posible que peleemos el puesto, al final el que decide es el
entrenador. El que esté lo hará lo mejor posible para el bien de la
selección.
- ¿Azkargorta habla mucho, poco o lo normal con vos?
- Igual que con todos, lo que sí me resalta es que siempre debo
escuchar y sacar provecho de él y de los compañeros. Eso sí, en los
entrenamientos nos da indicaciones al máximo, a veces con la voz muy
alta, pero es porque quiere que hagamos las cosas bien para lograr el
objetivo que buscamos.
- ¿Vas a ser titular, te ha dicho algo el entrenador?
- No. En ningún equipo donde estuve me sentí con el puesto seguro, lo
que hago es dar lo mejor en todos los entrenamientos; sé que debo dar
mucho más en estos días para ganarme un lugar ante Perú. Eso lo tengo
claro.
- ¿Cómo no ‘emborracharse’ con el momento?
- Hay que tener dos cosas en mente: no olvidarse de donde venís y
mantener la humildad, eso es lo que aprendí en mi casa, gracias a mis
padres.
Admiro a ‘Nacho’ García y sé que puedo sacar provecho de él”
Soy hincha de Oriente y no me imaginé llegar a este club rápido”
Sé que estoy cumpliendo no solo el sueño mío, sino el de mi padre”
Formado en la Tahuichi
Pedro Jesús Azogue Rojas es su nombre. Nació el 6 de
diciembre de 1994, en Santa Cruz de la Sierra. Se formó como futbolista
en la Academia Tahuichi Aguilera y, a comienzos de este año, fue cedido a
Oriente Petrolero cuando todavía el técnico era Carlos Ramacciotti.
Llegó junto con Rodrigo Vargas. Luego de que se fue Ramacciotti, Erwin
Sánchez comenzó a darle confianza a tal punto que cuando comenzó la
nueva temporada lo colocó de titular en el clásico por la Copa Cine
Center, ante Blooming. Desde ahí su carrera ha sido ascendente, hasta
incluso debutar con Bolivia el 7 de septiembre ante Ecuador, por las
eliminatorias. Es hijo de Fernando Azogue Lijerón, de Samaipata, y de
Herminia Rojas Quiroz. Sus hermanos son Ana Karen (21), Lucas Mateo (6) y
Fernando (3). Es hincha de Oriente Petrolero.
Fuente: El Deber